martes, 31 de enero de 2012
martes, 24 de enero de 2012
Gordillo, muerta en vida
Luis Farías Mackey
Luis Farías Mackey, Mexicano, Licenciado en derecho por la Universidad Iberoamericana, con diplomado en análisis político. Ha colaborado en La Crónica, Siempre! y El Sol de México, y ha sido comentarista de los noticieros del Grupo MVS y autor de La Jornada Electoral paso a paso y Fonden Electoral, así como coautor de varios libros colectivos y de La América de Aranda. |
A toda iglesia le llega su fiestecita y “la maestra” no podía ser la excepción
El PRI reaccionó a tiempo a la rebelión que se gestaba en su seno. Primero se deshizo de Moreira -tal vez algo tarde- para contener los costos de su descomunal e inexplicable deuda, y ahora de “la maestra” y su franquicia electoral a la que aquél alegremente había entregado 4 senadurías y 24 diputaciones.
Si el número era más que suficiente para enardecer a los priístas que se veían desplazados, la designación de la hija y el yerno de “la maestra” en las primeras fórmulas al Senado en Chiapas y Sinaloa fueron un escupitajo a la cara del PRI, que se vio amenazado con una división similar a la que la interfecta le propinó hace seis años y que fue causal de su expulsión. ¡Lástima que los priístas tengan tan corta memoria!
Otro insulto fue la inserción en las listas de la coalición de Emilio Zebadua, quien, embozado en la hipocresía de la imparcialidad ciudadanizada, abrazó en el IFE la moda antipriísta en olvido de su paso por el salinismo; tal y como ahora pretendía que los priístas olvidaran su soberbia y fatua parcialidad. ¿Y por qué no lo iba a pensar, si la expulsada volvía a entrar por la puerta grande al PRI y le daba clases de democracia imponiendo a dedazo limpio a sus familiares y amigos?
Hoy “la maestra” y su franquicia política sufren una especie de ostracismo político. Nadie los quiere. Están apestados.
El PAN, después de las indiscreciones de “la maestra” sobre la compra de sufragios a cambio de feudos en la administración pública calderonista y los nulos rendimientos electorales en Michoacán, pintó su raya.
López Obrador no quiere saber nada del personaje y muere de rabia por no poder utilizar los obuses que tenía preparados contra Peña Nieto por su alianza con la susodicha.
Y si bien Moreira, seguramente en pago de facturas, la alió al PRI con calzador, los altísimos costos de opinión pública, el descrédito de ambos personajes, la desfachatez de los dedazos familiares y la división interna que amenazaba con descarrilar el hasta ahora terso caminar priísta, haciendo imposible la visita de Peña Nieto a Sinaloa la semana pasada, llevaron a ese partido a romper la alianza, dejando a “la maestra” y al PANAL a su propia suerte.
Fuera de tiempo de hacer otra coalición, rechazado por los tres grandes partidos, sin personajes de altura para enarbolar una candidatura presidencial, con un descrédito ganado a pulso y el inocultable fracaso de la educación en México, el PANAL ha sido herido en su línea de flotación, hace agua y corre el riesgo de mostrar su verdadera indigencia electoral.
Porque el PANAL no es un partido político, es una franquicia electoral con financiamiento público que no tiene militantes, ideología y programa de gobierno, solo tiene un ejército mercenario de operadores electorales al servicio del mejor postor para reventar elecciones, comprar votos y coaccionar electores. El problema de estos mercenarios es que ya nadie los quiere en sus filas, nadie compra sus servicios y nadie acepta ya sus chantajes.
Bien dice Labastida: “la maestra” cuesta más de lo que aporta. Los rendimientos electorales del PANAL son marginales. El PANAL (solo o en coalición) jamás ha ganado en ninguna colonia del magisterio. Pregúntele a la Cocoa que le aportó en Michoacán, además de descrédito.
El PRI reaccionó bien y a tiempo. Evitó el cisma interno y se deshizo de un alacrán en la espalda y un fardo de detritus en el que iba a terminar enterrado. ¡Alacrán y fardo que ya lo habían picado y enterrado hace seis años!
Pero la determinación no para en sus consecuencias electorales. Hoy nadie quiere aliarse con ella y va sola a una elección que va a terminar por demostrar su ridícula fuerza electoral. Pero peor aún, gane quien gane la elección presidencial ya ha manifestado su absoluto rechazo al personaje (salvo el ridículo Cordero, cuya desesperación gana a su estupidez).
Sin aliados políticos y con enemigos internos a su liderazgo moral (jamás fue peor utilizado el término) “la maestra” es una muerta en vida.
El rompimiento del PRI con el PANAL no es solo el fin de un chantaje político, de una franquicia electoral, de un insulto a la democracia y de un descrédito público; es también el inicio del fin de uno liderazgos más dañinos que pueblo alguno pueda tener.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Triunfo a medias de los vasallos del Vaticano
Foto: Eduardo Miranda
Jesusa Cervantes
Un reducido grupo de diputados de los tres principales partidos representados en el Congreso dio un albazo y aprobó modificaciones al artículo 24 constitucional para permitir que la Iglesia celebre ceremonias donde quiera y cuando quiera sin pedirle autorización a nadie. Un resto de pudor impidió que la controvertida iniciativa le permitiera al clero ignorar las leyes y meterse a la educación pública y al espacio radioeléctrico. Legisladores consultados confirman a Proceso que la maniobra fue promovida y orquestada por Enrique Peña Nieto…
El 16 de diciembre de 2009 Enrique Peña Nieto entabló relaciones personales con el jerarca del Vaticano cuando Benedicto XVI lo recibió con su entonces novia La Gaviota. Dos años después el político mexiquense operó para la Iglesia católica al imponer en la Cámara de Diputados cambios constitucionales quepermiten celebrar “individual o colectivamente” y “en público o en privado” ceremonias de culto.
Articulados, Iglesia y Poder Legislativo lograron la noche del jueves 15 –mediante un cuestionado proceso legislativo y votos divididos en las bancadas del PRI, del PRD y hasta del PAN– el reconocimiento constitucional a la “libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión” y el permiso para los actos “de culto, ceremonias o devociones” en privado y en público.
Las pretensiones originales del grupo parlamentario priista eran mayores: que las iglesias ya no se sujetaran a las reglas de la Secretaría de Gobernación y pudieran reclamar enseñanza en escuelas públicas y futuras concesiones del espectro radioeléctrico.
Proceso consultó a diversos legisladores, quienes revelaron que la desaprobación por parte de los priistas ocurrió en ambas cámaras y que incluso el nuevo presidente nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, tuvo que operar para evitar “una rebelión”.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Un desliz de la clase pudiente colombiana
Rica cafetalera se disculpa por foto ‘racista’ de Hola
El detalle se ha convertido en un infierno porque asegura que ahora recibe amenazas de muerte
Cali, 9 de diciembre (Agencias).-En estos días, la familia Zarzur ha estado en boca de todo el mundo por la polémica foto de la revista Hola en la que aparecen posando cuatro mujeres del clan. En el fondo se ve a dos empleadas afrocolombianas sirviendo café. La imagen calificada de racista, clasista y perversa ha generado una ola de indignación.
Sonia Zarzur -considerada una de las mujeres más poderosas del Valle del Cauca- salió al frente y en WRadio de Colombia pidió disculpas y denunció amenazas de muerte contra su familia. La mujer reconoció que fue un error y que se pecó de vanidad al permitir que las retrataran así.
“Desafortunadamente nos dejamos deslumbrar y sin medir las consecuencias salimos en ese reportaje de Hola. No pretendimos ofender a nadie. Somos gente honesta y nunca hemos heredado nada de nadie. Lo hemos construido con trabajo”, dijo Sonia, muy afectada.
“Nuestro pecado fue un momento de vanidad”, insistió.
lunes, 5 de diciembre de 2011
#soyprole: la hija de Peña Nieto exhibe el clasismo de nuestra burguesía
Fue en la madrugada del lunes 5 de diciembre que la fiesta de tuits divertidos sobre el gazapo de Enrique Peña Nieto derivó en algo más feo cuando la hija del ex gobernador del Edomex, Paulina Peña Pretelini, decidió llamar a los burlones de su padre “pendejos” y “parte de la prole”. Analicemos el asunto.
Niña de casta
Paulina Peña Pretelini, la hija mayor de Enrique Peña Nieto, candidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia de México, aportó su grano de arena en Twitter, cuando reviró los chistes sobre su padre con un ”pendejos” y “parte de la prole”.
A las 00:38 horas del lunes 5 de diciembre, la cuenta de Paulina, @Pau_95Pena, retuiteó una publicación de su novio, @JojoTorre, en la cual el galán de la niña buscaba defender al precandidato del PRI a la Presidencia tras las críticas que ha generado su participación en la Feria Internacional del Libro (FIL), donde se hizo bolas cuando fue cuestionado sobre los tres libros que lo habían marcado en su vida:
No tardaron en darse cuenta muchos usuarios de Twitter. Alrededor de la 1:00 de la madrugada empezó la avalancha de críticas a Paulina y a su novio, tras lo cual sus cuentas de Twitter desaparecieron. Fue a las 2.30 de la mañana para ser exactos.
Humor, agruras y saldos políticos
Cabe destacar, por un lado, que durante los últimos dos días se han mantenido como trending topics #LibreríaPeñaNieto y Peña Nieto, con los cual una gran mayoría de los usuarios de la red social se han burlado de la confusión del priista en la FIL rompiendo su inmaculada imagen, perfectamente delineada durante cuatro años. Pero eso no fue lo peor.
A su obvio desinterés por el mundo de la cultura, pese a que sus asesores deberían haberle dicho para que sirve la FIL, la actitud del novio lambiscón de Paulina Peña, acatada y difundida por la propia hija de @EPN muestra algo más interesante y cruel: el estilo de la alta burguesía mexicana, de la cual forma parte desde la década de 1940 el llamado Grupo Atlacomulco.
Papa e hija: ¿tal para cual?
Olvidando los inciertos y nada bellos orígenes de la riqueza del entorno familiar así como del grupo de poder mexiquense, cuya acumulación primaria nace del despojo, la colusión y el abuso de poder en la segunda región económica del país, la hija y el novio del candidato de la oligarquía política más longeva de México exhiben sin recatos los atributos de un pensamiento fundado en el clasismo y el racismo en grado extremo. Veamos, antes que nada, lo que ellos quisieron decir usando esos adjetivos:
1.Prole: El término prole está usado en la correcta acepción que las clases altas usan desde hace más de 2000 años: proletariado designa a la clase social constituida por proletarios. En la antigua Roma la componían los ciudadanos pobres que únicamente con su prole podían servir al Estado. Más tarde aludió a quienes carecían de bienes y eran contabilizados en las listas vecinales únicamente por su persona y prole (sus hijos o descendencia). El término proletario se identifica, pues, con todos aquellos que deben vivir de vender su fuerza de trabajo, lo cual incluye a un 90 % de la población mexicana que prefiere que le digan clases medias, un placebo bonito que no suena tan denigrante como proletariado. En el siglo XIX tal concepto fue asumido por la clase trabajadora y el marxismo en su lucha por los derechos sociales y la revolución socialista. Hoy en día, el término y su despectivo sentido ha sido olvidado aunque toda persona bien educada, como la hija de @EPN conoce su etimología y significado.
2. Pendejos. Proviene del latín “pectinículus”, es decir de pecten-inis ‘pubis’ o ’pelo que nace en el pubis’. En México, representa el insulto más fuerte de todos pues designan la escasa inteligencia de un hombre y, desde luego, cuando se utiliza no nos referimos a sus orígenes latinos, sino que le damos el sentido de ‘estupidez en grado sumo’. Remite en cierta forma a lo bajo, lo obsceno, lo sexual, lo escatológico. Decirle pendejo a alguien es rebajarlo a la importancia de un vello púbico. Igual como decir “eres una mierda” que es connotación de bajo y asqueroso. Muchas personas conocen la acepción de origen de la palabra pendejo, pero no son pocas las que desconocen su primer significado. Según la Real Academia el primer significado de esta palabra asume su denotación antigua (‘pelo que nace en el pubis’), aunque como segundo término incluye ‘hombre cobarde y pusilánime’. En tercer lugar la acepción que se refiere al intelecto: ‘hombre tonto y estúpido’.
Entre las clases altas, o los wannabe, los términos pendejos, nacos o indiada son sinónimos de populacho. Según el imaginario criollo, nacido del sistema de castas del virreinato, esos inferiores no tienen ni la pureza de sangre ni el poder económico suficiente para siquiera ser considerados ciudadanos iguales en derechos. El largo mandato del Partido Revolucionario Institucional y el nacimiento de la nueva burguesía mexicana camufló bajo una retórica nacionalista y socializante la brutalidad de las relaciones sociales en México. Pero en las costumbres no oficiales el lenguaje racista permeó perfectamente entre las clases altas nacidas al calor del PRI. La llegada del culto neoliberal sólo ha acentuado el tono racista y retador de las clases altas mexicanas que tan bien representa el entorno socio-cultural de Enrique Peña Nieto
La reacción tuitera
Así pues, los insultos del novio de Paulina Peña Pretelini indican su pertenencia a la clase dirigente de México y sus costumbres, que por norma son despectivas e insultantes hacía las clases inferirores.
Nada nuevo bajo el sol, excepto que estas cosas no hay que dejarlas escritas en twitter porqué #soyprole ya es trending topic mundial desde la madrugada del lunes 3 de diciembre y la gente se acuerda más de una frase insultante que de un lema propositivo.
La campaña apenas ha empezado y muchos tuiteros odian a Peña Nieto. Veamos una selección de la rabia tuitera:
martes, 29 de noviembre de 2011
El carisma de Nepomuceno, el tocayo de Rulfo
Guadalajara, Jalisco (29/NOV/2011).- El asesinato de un padre que no alcanzó a encontrar a su hijo Don Nepo nació, paradójicamente, en el ejido La Sangre (municipio de Tubutama, Sonora). Y en su tierra, Sonora, a don Nepo le quitaron todo: a su hijo de 17 años se lo “llevaron” el 1 de julio de 2010. Y este lunes a medio día le arrancaron la vida con siete balazos y con ello la esperanza de encontrar a su hijo, Jorge Mario Moreno León.
“Yo me llamo como el pintor de su tierra, Juan Rulfo”, contó a reporteras tapatías y a otras víctimas del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad en la frontera con Guatemala, en una noche calurosa de septiembre, mientras comía tamales y chocolate chiapaneco.
¿Cómo que pintor? “Ah, sí, sí, era escritor y se llamaba como yo, Nepomuceno, pero su nombre completo era Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno”. Todos se ríeron y don Nepo pidió permiso para contar chistes “pelaos”. Don Roberto, quien también busca a su hijo –campeón de ajedrez- desaparecido en Monterrey, no dejaba de echar carcajadas. No se separaba de don Nepo, tal vez porque era el único que lo hacía reír a pesar de tanto dolor.
Nepomuceno Moreno Núñez era su nombre completo y estaba muy orgulloso de llamarse como el autor de El llano en llamas. A Don Nepo lo mataron dos días después de que el escritor Fernando Vallejo dijera en la inauguración de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara que estaba muy contento de estar en la tierra de Rulfo, “donde los muertos
hablan”. En Guadalajara, también, dos días antes se encontraron 26 cuerpos en los Arcos del Milenio, a unas cuadras de la FIL.
En la Caravana del Sur, el sonorense, hablador, dicharachero y “echa’o pa’delante”, pedía un poco de consuelo, justicia y ayuda para encontrar a su hijo, a quien, según las investigaciones que el mismo Nepomuceno hizo, se lo llevaron policías municipales de Obregón en contubernio con la Procuraduría Estatal de Sonora (acababa de obtener
las pruebas de que se hicieron llamadas de la procuraduría al celular de su hijo, horas después de que lo “levantaron”).
Cuando se enteró de lo anterior, comenzó a protestar en el Centro de Hermosillo y desde agosto, comenzó el hostigamiento. Por esta razón, don Nepo le entregó al presidente Felipe Calderón el expediente de la desaparición de su hijo, durante el segundo diálogo con el Movimiento por la Paz. Y aún así, a Don Nepo lo asesinaron a los 56 años, mientras viajaba por la calle Pesqueira, en Hermosillo, Sonora.
Aquella noche de septiembre en la frontera con Guatemala, don Nepo sacó las fotos que guarda de su hijo. “Siempre andaba con su hermano”, les contaba a todos. El hijo, siempre sonriente, con amigos, con la familia, con uniforme de secundaria…
Don Nepo estaba tan desesperado y hostigado que el día que supo al poeta Javier Sicilia en la tele, fue a un cyber para pedirles que lo ayudaran a buscar cómo contactar al poeta con el hijo muerto. Ahí, le buscaron el correo del Movimiento por la Paz y le enseñaron a abrir un correo. Les escribió y le respondieron de inmediato. Comenzaron a documentar su caso y se unió a la Caravana del Sur.
Y ahí, en la Caravana del Sur, se le veía siempre con la pancarta de su hijo, su expediente en la mano y llorando cuando escuchaba las historias de las demás víctimas, como María Herrera, a quien le desaparecieron cuatro hijos.
Por las noches echaba su pancarta al suelo y encima ponía una cobija. Por las mañanas, a levantar la pancarta lo más alto para que todos supieran quién era su hijo.
Nepomuceno Moreno prometió que la siguiente caravana sería para su tierra “y les voy a preparar unos pajaritos (mariscos que sólo hay en Mazatlán), uuuuuna chulada,no van a dejar de chuparse los dedos”.
Durante el casi año y medio que buscó a su hijo, don Nepo entregó impreso el siguiente poema: “Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó. Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó. Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero tampoco me importó. Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó. Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó. Ahora vienen a por mí, pero ya es demasiado tarde”.
El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad ofrece hoy una rueda de prensa sobre el tema. Javier Sicilia dijo en una entrevista televisiva que culpaba al gobernador de Sonora por el asesinato de Nepomuceno Moreno, “ya vimos que los delincuentes están adentro”. Testimonio textual de Nepomuceno Moreno sobre la desaparición de su hijo “Si me permite poquito, es que estuve llorando por el testimonio de la señora (María Herrera). Está bien duro eso (la historia de la desaparición de los cuatro hijos), y me aflojó el moco, como dicen. Yo soy Nepomuceno Moreno Núñez, vengo de Hermosillo, soy del ejido La Sangre, nacido ahí pero vivimos en Hermosillo.
Me sumé al Movimiento por la Paz por la injusticia y la impunidad que existe en mi Estado, y la represión que tiene el gobierno ahorita en contra de mi familia, porque, yo no había querido hablar, no me había manifestado ante el Estado, les di oportunidad de que investigaran, pero mejor yo investigué y concluí que estaba involucrado el Estado. A mi hijo… está desaparecido. Se llama Jorge Mario Moreno León. Se lo llevaron junto con José Francisco Mercado Ortega, el otro es Giovanni Otero, el 1 de julio de 2010. Ese día también mataron a Mario Enrique Díaz.
Hace poco hice una encuesta en Hermosillo sobre este caso, que es muy aterrador, de tres jóvenes desaparecidos y uno puesto en libertad con los dedos apuntados. Nadie sabía nada, por la impunidad que hay. Ellos salieron a divertirse a Obregón el último día de junio de 2010. Salieron de un antro y se les atravesó un carro con gente armada, les hicieron parada, se asustaron, siguieron adelante y los corretearon, agarraron rumbo al Norte y al pasar por la caseta, derribaron los conos, de ahí se fueron y les empezaron a disparar, hasta que se
descontroló el carro y se fueron al monte. Ahí se dispersaron en la oscuridad como a las 12 de la mañana y uno de los muchachos murió esa misma noche. Carlos Alvarado Gálvez salió al monte, está vivo. Mi hijo también se fue al monte, alcanzó a llegar a un oxxo, en Vícam, Sonora.
Se esperó afuera con una muchacha que le regaló 30 pesos de saldo y le compró un gatorade para que se hidratara. De ahí me habló, ‘apá, nos correteó la policía y una bola de “#$%. No sé dónde están los demás muchachos, aquí estoy en un Oxxo’, me dijo. ‘No te vayas a mover, voy a mandar a un muchacho de Guaymas, para que vaya por ti y te recoja’. Y ya le metimos saldo a su celular, no dejamos de hablar con él y mi hija estaba hablando con él cuando le dijo, “ya vienen por mí, me van a llevar, me van al llevar…’, y en eso entraron y le arrebataron el teléfono a mi hija.
Ahí empezó la tragedia. Insistimos a su teléfono y contestaron, ‘aquí las preguntas las hacemos nosotros, somos policías municipales. Estos muchachos andan muy mal, son gente de los Beltrán Leyva. Y a uno que andamos buscando es Mario, hijo del 2000, un mafioso que andaba por acá con los Zetas. Yo les dije, ‘sabe qué, está equivocado, Mario Díaz es hijo del doctor Díaz, director de Salud del municipio de Hermosillo. Pepito es hijo de Don Goyo, tiene una taquería en la universidad de Sonora. Y de mi hijo, tengo negocio de mariscos. Y me dijo, ‘¿sabe qué? hagamos una cosa, denos 30 mil pesos y los soltamos’.
Conseguí el dinero y les hablé. ‘Estamos esperando al comandante’, y colgaban. Luego me pasaron a mi hijo.
—¿Qué pasó mijo cómo estás?
—Estoy bien apá, no te mortifiques, dile a mi amá que estoy bien, que ahí le caigo a Hermosillo más tarde, no se mortifiquen— Se escuchaba la voz muy bien. Me quedé tranquilo y le hablé a mi esposa, ya hablé con Jorge Mario y que está bien. Pero luego nunca me volvieron a contestar.
(…) Me puse a investigar y llegué a la conclusión que eran los policías, porque mi hijo los mencionaba y con mi investigación confirmé que era cierto. Tengo una llamada –saca una lista de llamadas-, es la número 55. Dice 1 de julio 2010, 10:18 horas, de un teléfono de la procuraduría del Estado de Hermosillo. El teléfono es 6622898800, y si quiere comprobarlo, marque y ahí verá. De ahí hablaron al teléfono de mi hijo. La llamada fue como de un minuto 46 segundos. ¿Cómo platicaron? Ahí vi que eran polis de la procu que hablaban con los polis de Obregón.
(…) Desde ahí, íbamos a ver al procurador, no nos recibía. Me manifesté en Palacio de Gobierno y de ahí empezó el hostigamiento, me mandaron patrullas a mi casa. Y yo tengo una carreta para vender comida, mariscos, pero ya ni me da chance, porque uno anda con el temor de que nos maten”.
“Yo me llamo como el pintor de su tierra, Juan Rulfo”, contó a reporteras tapatías y a otras víctimas del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad en la frontera con Guatemala, en una noche calurosa de septiembre, mientras comía tamales y chocolate chiapaneco.
¿Cómo que pintor? “Ah, sí, sí, era escritor y se llamaba como yo, Nepomuceno, pero su nombre completo era Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno”. Todos se ríeron y don Nepo pidió permiso para contar chistes “pelaos”. Don Roberto, quien también busca a su hijo –campeón de ajedrez- desaparecido en Monterrey, no dejaba de echar carcajadas. No se separaba de don Nepo, tal vez porque era el único que lo hacía reír a pesar de tanto dolor.
Nepomuceno Moreno Núñez era su nombre completo y estaba muy orgulloso de llamarse como el autor de El llano en llamas. A Don Nepo lo mataron dos días después de que el escritor Fernando Vallejo dijera en la inauguración de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara que estaba muy contento de estar en la tierra de Rulfo, “donde los muertos
hablan”. En Guadalajara, también, dos días antes se encontraron 26 cuerpos en los Arcos del Milenio, a unas cuadras de la FIL.
En la Caravana del Sur, el sonorense, hablador, dicharachero y “echa’o pa’delante”, pedía un poco de consuelo, justicia y ayuda para encontrar a su hijo, a quien, según las investigaciones que el mismo Nepomuceno hizo, se lo llevaron policías municipales de Obregón en contubernio con la Procuraduría Estatal de Sonora (acababa de obtener
las pruebas de que se hicieron llamadas de la procuraduría al celular de su hijo, horas después de que lo “levantaron”).
Cuando se enteró de lo anterior, comenzó a protestar en el Centro de Hermosillo y desde agosto, comenzó el hostigamiento. Por esta razón, don Nepo le entregó al presidente Felipe Calderón el expediente de la desaparición de su hijo, durante el segundo diálogo con el Movimiento por la Paz. Y aún así, a Don Nepo lo asesinaron a los 56 años, mientras viajaba por la calle Pesqueira, en Hermosillo, Sonora.
Aquella noche de septiembre en la frontera con Guatemala, don Nepo sacó las fotos que guarda de su hijo. “Siempre andaba con su hermano”, les contaba a todos. El hijo, siempre sonriente, con amigos, con la familia, con uniforme de secundaria…
Don Nepo estaba tan desesperado y hostigado que el día que supo al poeta Javier Sicilia en la tele, fue a un cyber para pedirles que lo ayudaran a buscar cómo contactar al poeta con el hijo muerto. Ahí, le buscaron el correo del Movimiento por la Paz y le enseñaron a abrir un correo. Les escribió y le respondieron de inmediato. Comenzaron a documentar su caso y se unió a la Caravana del Sur.
Y ahí, en la Caravana del Sur, se le veía siempre con la pancarta de su hijo, su expediente en la mano y llorando cuando escuchaba las historias de las demás víctimas, como María Herrera, a quien le desaparecieron cuatro hijos.
Por las noches echaba su pancarta al suelo y encima ponía una cobija. Por las mañanas, a levantar la pancarta lo más alto para que todos supieran quién era su hijo.
Nepomuceno Moreno prometió que la siguiente caravana sería para su tierra “y les voy a preparar unos pajaritos (mariscos que sólo hay en Mazatlán), uuuuuna chulada,no van a dejar de chuparse los dedos”.
Durante el casi año y medio que buscó a su hijo, don Nepo entregó impreso el siguiente poema: “Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó. Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó. Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero tampoco me importó. Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó. Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó. Ahora vienen a por mí, pero ya es demasiado tarde”.
El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad ofrece hoy una rueda de prensa sobre el tema. Javier Sicilia dijo en una entrevista televisiva que culpaba al gobernador de Sonora por el asesinato de Nepomuceno Moreno, “ya vimos que los delincuentes están adentro”. Testimonio textual de Nepomuceno Moreno sobre la desaparición de su hijo “Si me permite poquito, es que estuve llorando por el testimonio de la señora (María Herrera). Está bien duro eso (la historia de la desaparición de los cuatro hijos), y me aflojó el moco, como dicen. Yo soy Nepomuceno Moreno Núñez, vengo de Hermosillo, soy del ejido La Sangre, nacido ahí pero vivimos en Hermosillo.
Me sumé al Movimiento por la Paz por la injusticia y la impunidad que existe en mi Estado, y la represión que tiene el gobierno ahorita en contra de mi familia, porque, yo no había querido hablar, no me había manifestado ante el Estado, les di oportunidad de que investigaran, pero mejor yo investigué y concluí que estaba involucrado el Estado. A mi hijo… está desaparecido. Se llama Jorge Mario Moreno León. Se lo llevaron junto con José Francisco Mercado Ortega, el otro es Giovanni Otero, el 1 de julio de 2010. Ese día también mataron a Mario Enrique Díaz.
Hace poco hice una encuesta en Hermosillo sobre este caso, que es muy aterrador, de tres jóvenes desaparecidos y uno puesto en libertad con los dedos apuntados. Nadie sabía nada, por la impunidad que hay. Ellos salieron a divertirse a Obregón el último día de junio de 2010. Salieron de un antro y se les atravesó un carro con gente armada, les hicieron parada, se asustaron, siguieron adelante y los corretearon, agarraron rumbo al Norte y al pasar por la caseta, derribaron los conos, de ahí se fueron y les empezaron a disparar, hasta que se
descontroló el carro y se fueron al monte. Ahí se dispersaron en la oscuridad como a las 12 de la mañana y uno de los muchachos murió esa misma noche. Carlos Alvarado Gálvez salió al monte, está vivo. Mi hijo también se fue al monte, alcanzó a llegar a un oxxo, en Vícam, Sonora.
Se esperó afuera con una muchacha que le regaló 30 pesos de saldo y le compró un gatorade para que se hidratara. De ahí me habló, ‘apá, nos correteó la policía y una bola de “#$%. No sé dónde están los demás muchachos, aquí estoy en un Oxxo’, me dijo. ‘No te vayas a mover, voy a mandar a un muchacho de Guaymas, para que vaya por ti y te recoja’. Y ya le metimos saldo a su celular, no dejamos de hablar con él y mi hija estaba hablando con él cuando le dijo, “ya vienen por mí, me van a llevar, me van al llevar…’, y en eso entraron y le arrebataron el teléfono a mi hija.
Ahí empezó la tragedia. Insistimos a su teléfono y contestaron, ‘aquí las preguntas las hacemos nosotros, somos policías municipales. Estos muchachos andan muy mal, son gente de los Beltrán Leyva. Y a uno que andamos buscando es Mario, hijo del 2000, un mafioso que andaba por acá con los Zetas. Yo les dije, ‘sabe qué, está equivocado, Mario Díaz es hijo del doctor Díaz, director de Salud del municipio de Hermosillo. Pepito es hijo de Don Goyo, tiene una taquería en la universidad de Sonora. Y de mi hijo, tengo negocio de mariscos. Y me dijo, ‘¿sabe qué? hagamos una cosa, denos 30 mil pesos y los soltamos’.
Conseguí el dinero y les hablé. ‘Estamos esperando al comandante’, y colgaban. Luego me pasaron a mi hijo.
—¿Qué pasó mijo cómo estás?
—Estoy bien apá, no te mortifiques, dile a mi amá que estoy bien, que ahí le caigo a Hermosillo más tarde, no se mortifiquen— Se escuchaba la voz muy bien. Me quedé tranquilo y le hablé a mi esposa, ya hablé con Jorge Mario y que está bien. Pero luego nunca me volvieron a contestar.
(…) Me puse a investigar y llegué a la conclusión que eran los policías, porque mi hijo los mencionaba y con mi investigación confirmé que era cierto. Tengo una llamada –saca una lista de llamadas-, es la número 55. Dice 1 de julio 2010, 10:18 horas, de un teléfono de la procuraduría del Estado de Hermosillo. El teléfono es 6622898800, y si quiere comprobarlo, marque y ahí verá. De ahí hablaron al teléfono de mi hijo. La llamada fue como de un minuto 46 segundos. ¿Cómo platicaron? Ahí vi que eran polis de la procu que hablaban con los polis de Obregón.
(…) Desde ahí, íbamos a ver al procurador, no nos recibía. Me manifesté en Palacio de Gobierno y de ahí empezó el hostigamiento, me mandaron patrullas a mi casa. Y yo tengo una carreta para vender comida, mariscos, pero ya ni me da chance, porque uno anda con el temor de que nos maten”.
sábado, 26 de noviembre de 2011
viernes, 25 de noviembre de 2011
martes, 20 de septiembre de 2011
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